viernes, 18 de septiembre de 2015

Consejos para adelgazar con dieta mediterránea

La Dieta mediterránea es muy conocida por que es muy saludable. Te voy a mostrar cómo podemos aplicarla para, además de comer equilibradamente, bajar un poco de peso.
Si no antes repasemos los beneficios de la dieta mediterránea para la salud física y emocional
Beneficios de la Dieta mediterránea sobre la salud
1. El aceite de oliva es la grasa principal que se utiliza en la dieta mediterránea.
Sobretodo, esta dieta tiene los siguientes puntos a favor:
  • Baja en grasas saturadas (carnes rojas)
  • Equilibrada en ácidos grasos poliinsaturados (omega-6 y omega-3)
  • Alta en grasas monoinsaturadas (aceite de oliva)
  • Rica en antioxidantes (frutas, frutos secos, verduras y legumbres)
  • Rica en fibras (frutas, verduras, legumbres y cereales)
  • Baja en proteína animal.

El consumo de estos alimentos en la cantidad moderada evita de las enfermedades coronarias y produce un nivel más bajo de colesterol en sangre.
Además no solo protege de riesgos cardiovasculares si no que también aporta gran cantidad de antioxidantespor la gran cantidad de frutas y verduras que se consumen, lo cual previene del envejecimiento celular y de la carciogénesis (inducción al cáncer).
2. Sobre la dieta mediterránea predominan los alimentos que se obtienen por su cultivo de la zona del mar Mediterráneo
Los cultivos tradicionales eran la vid, el olivo y el cereal inicialmente.
Los alimentos que constituyen la base de esta alimentación son:
  • El vino en cantidades moderadas durante las comidas.
  • Las hortalizas, las frutas, los frutos secos y las legumbres aportan a esta dieta gran cantidad de fibra y antioxidantes.
  • El pescado, las aves de corral, los productos lácteos y los huevos como principal fuente de proteínas.
  • Restricción en el consumo de carnes rojas y grasas animales.
  • El pan y la pasta, como principal fuente de hidratos de carbono.
  • El aceite de oliva como principal fuente de grasa.

La ingesta de estos alimentos venía acompañada de ciertos hábitos propios de la zona mediterránea, como son las tertulias durante el almuerzo y la cena con personas de la familia o amigos, los paseos bajo el sol, que aportan además una mejor absorción de vitamina D y del calcio en los huesos y la siesta.
Lamentablemente estos hábitos han cambiado en la sociedad actual, pero podemos intentar recuperarlos los fines de semana y durante las vacaciones. En cualquier caso si no podemos llevarlos a cabo todos los días, sí podemos elegir una dieta lo más parecida a la mediterránea para comer.
Dieta Mediterránea para adelgazar
La Dieta mediterránea se basa en el equilibrio de la ingesta de los alimentos que te he contado, pero lo que muchas personas quieren es, además, adelgazar sin renunciar a una alimentación equilibrada.
Por ello, tomando como base la dieta mediterránea, vamos a adaptarla un poco.
Pocos carbohidratos…
Para ello debemos reducir la ingesta– nunca eliminarlos ¿eh?- de los carbohidratos.
Cuando los tomemos, deberá ser en el almuerzo y el desayuno.
De esta forma conseguiremos la energía necesaria para abordar la actividad del día. Te aconsejo que tomes un solo plato de carbohidratos al día y durante el almuerzo.
Te pongo un ejemplo: Un plato de pasta condimentada con aceite de oliva, nunca con mantequilla, con hierbas, con tomate y un poco de queso fresco, es una comida suficiente y generosa.
Frutas y verduras…
En la cena debemos tomar, sobre todo, verduras.
Con las frutas no debemos pasarnos si lo que queremos es adelgazar. Se deben tomar en el desayuno y/o tres horas antes de la ingesta de cualquier otro alimento.
Si queremos bajar peso lo ideal es elegir fruta sin mucho azúcar. Por ejemplo manzanas, naranjas, mandarinas, kiwis, peras.
Es mejor evitar el plátano, melón, papaya… en general de todas las frutas procedentes de Sudamérica, que, aunque están deliciosas y tienen muchos nutrientes, también tienen mucha fructosa.
No comer bollos ni dulces…
No se puede comer bollos, ni chocolate ni ningún tipo de dulce. Estos alimentos debemos sacarlos de nuestra dieta, aportan muy pocos nutrientes para la cantidad de calorías que tienen.

Si nos acostumbramos a no tomarlos llega un momento en que nos olvidamos de su existencia y ya no los deseamos. Los dulces, cuanto más se toman, más se desean.